Archivo de la categoría: las mujeres afganas

El regalo del pueblo sirio

Queridas amigas y amigos,

Syria protest:Impulsada por millones de acciones online y 75.000 donaciones, nuestra comunidad está jugando un papel central apoyando al pueblo sirio, que sigue perseverando en sus protestas pacíficas. Juntos estamos empoderando a periodistas ciudadanos, infiltrando clandestinamente suministros médicos y periodistas internacionales, y mucho más. Estamos teniendo un impacto, pero la asombrosa valentía del pueblo sirio constituye un verdadero regalo para el resto de nosotros. Lee este correo para conocer toda la historia, o mira aquí cómo destacados medios han informado acerca del trabajo de Avaaz en Siria: BBC, CNN, El País, TIME, The Guardian, Der Spiegel, AFP.

Esta mañana cuatro periodistas internacionales se encuentran en sus casas con sus familias, sanos y salvos. Pero los ecos del horror y el heroísmo vividos en Bab Amro deben seguir retumbando en sus oídos. Más de 50 activistas sirios, apoyados por Avaaz, se ofrecieron como voluntarios para ayudarles a escapar, junto a numerosos civiles heridos, de la carnicería perpetrada por el ejército sirio. Muchos de estos heroicos activistas no han logrado sobrevivir a esta última semana.

Abu Hanin es uno de esos héroes. Poeta de 26 años, él fue quien lideró la organización de la red de periodistas ciudadanos que Avaaz ha venido apoyando para que las voces del pueblo sirio se escuchen en todo el mundo. El último contacto con Abu Hanin fue el pasado jueves, mientras las tropas del régimen cercaban el lugar donde se encontraba. Entonces leyó su última voluntad al equipo de Avaaz en Beirut, y nos dijo dónde había enterrado los cuerpos de los dos periodistas occidentales asesinados durante el bombardeo. Desde entonces, su barrio de Bab Amro se ha convertido en un agujero negro, y no sabemos qué ha podido ser de él.

Es fácil perder la esperanza cuando observamos lo que está sucediendo ahora en Siria. Pero para honrar a quienes han fallecido, debemos seguir hacia adelante con la misma esperanza con la que ellos murieron. Mientras se oscureció en Bab Amro y el miedo a nuevas masacres se propagó, el pueblo sirio tomó las calles una vez más, por todo el país, en una nueva protesta pacífica reflejo de su impresionante valentía.

Su valor es nuestra lección, el regalo que nos da el pueblo sirio. Porque es en su espíritu, y en su coraje a la hora de afrontar la cara más oscura de nuestro mundo, donde encontramos el nacimiento de un nuevo mundo.

Y en este nuevo mundo, el pueblo sirio no está solo. Somos millones de ciudadanos de todas las naciones los que, una y otra vez, les hemos apoyado desde el comienzo de su lucha. Cerca de 75.000 personas hemos donado casi $3 millones de dólares para financiar movimientos ciudadanos y dotarles con equipos de comunicación de alta tecnología para que puedan contar su historia. Esto también ha permitido al equipo de Avaaz a ayudar a infiltrar clandestinamente asistencia médica por valor de más de $2 millones de dólares. Además, hemos emprendido millones de acciones por internet presionando al Consejo de Seguridad de la ONU y a la Liga Árabe a actuar, exigiendo la imposición de sanciones internacionales. Hemos hecho entrega de dichas campañas a través de decenas de eventos públicos, campañas mediáticas y reuniones al más alto nivel con líderes mundiales. Juntos hemos ayudado a ganar muchas de estas batallas, incluyendo la adopción de medidas sin precedentes por parte de la Liga Árabe, y las sanciones sobre el petróleo sirio impuestas por la Unión Europea.

Nuestro equipo en Beirut también ha contribuido ofreciendo un valioso centro de comunicaciones para coordinar las complejas operaciones clandestinas y el rescate de heridos y periodistas liderados por valientes y expertos activistas. Avaaz no dirige estas actividades; nuestro trabajo es de facilitación, apoyo y asesoría. También hemos establecido casas seguras para activistas, y apoyado los esfuerzos diplomáticos del Consejo Nacional Sirio — el incipiente órgano representativo de la oposición. Gran parte de los principales medios internacionales han cubierto el trabajo de Avaaz para ayudar al pueblo sirio, con artículos destacadas en la BBC, CNN, El País, TIME, The Guardian, Der Spiegel, AFP y muchos otros, que citan nuestro “papel central” en apoyo del movimiento pacífico de protesta en Siria.

Hoy, pesadillas como las que se han vivido en Homs están repitiéndose en otros lugares de Siria. Es muy probable que la situación empeore antes de que pueda mejorar. Va a ser un camino sangriento y complicado, y a medida que más manifestantes deciden tomar las armas para defenderse, la línea que separa el bien del mal se tornará más borrosa. Pero el régimen brutal del Presidente Asad caerá, y habrá paz, y elecciones, y un gobierno más responsable. Está claro que el pueblo sirio no va parar mientras no lo consiga, y esto podría suceder más pronto de lo que todos pensamos.

Cada experto con el que consultamos en un principio nos decía que un levantamiento en Siria era algo impensable. Pero aun así decidimos enviar equipos de comunicación vía satélite. Porque nuestra comunidad sabe algo que muchos expertos y cínicos no saben: que el poder de la gente y un nuevo espíritu de ciudadanía están barriendo nuestro mundo hoy. Y se trata de un poder intrépido e imparable, capaz de llevar esperanza a los lugares más oscuros. Marie Colvin, la periodista estadounidense que cubría la represión en Homs, habló con el equipo de Avaaz poco antes de morir: “No voy a dejar sola a esta gente”. Nosotros tampoco.

Con esperanza y admiración hacia el pueblo sirio y hacia los valientes ciudadanos de todo el mundo,

Ricken, Wissam, Stephanie, Alice, David, Antonia, Will, Sam, Emma, Wen-Hua, Luis, Veronique, Laura y todo el equipo de Avaaz

P.D. Si quieres hacer más, haz clic en este enlace para ayudar a que nuestra vital línea de esperanza en Siria siga abierta:
https://secure.avaaz.org/es/smuggle_hope_into_syria_es_la_rb/?vl

 

Anuncios

DETRÁS DEL BURKA AFGANO

Laura Olaso Bustillo

lunes 13 de junio de 2011


Los tiempos han cambiado y en los últimos años las mujeres afganas han ido ganando cada vez más terreno, tanto en la vida pública como social. Cuando los talibanes conquistaron el país, las injusticias estaban a la orden del día, la mayoría de las niñas no pudieron estudiar. Los talibanes se lo prohibían. Por suerte, ahora ya tienen más ayuda, las asistentes sociales luchan por las injusticias que se llevan a cabo. Fueron los atentados del 11s las que abrieron la vida más de las afganas, aunque sólo en las ciudades, en las zonas rurales no. Hoy más de 2.500.000 de niñas van al colegio. Aunque un gran número sigue sin ir. El 85% de las mujeres son analfabetas, siendo mayor en algunas zonas, sobre todo, rurales. 

El burka, durante el régimen talibán, era la prisión de toda mujer. Desde que nacen hasta los 7 años, son los años de mayor libertad. Porque a partir de los 7 años, es obligatorio el uso del burka. Y en la adolescencia, son la mayoría, obligadas a casarse, con un hombre mayor que ellas y pasan a ser su posesión. Probablemente, hayan sido las mujeres que más hayan sufrido de todo el mundo. Ahora ya pueden ver con libertad, no tras una incómoda rejilla de tejido. Pero afirman que en muchas ocasiones, prefieren llevar el burka por seguridad, porque pasear por la ciudad sin él, puede ser peligroso. 

A pesar de todas las calamidades que han sufrido, tienen una mentalidad muy fuerte, con ganas de seguir para delante y pensando que si estudian, conseguirán cambiar su país, reconstruirlo. “El futuro de Afganistán está en los niños, se tienen que esforzar y estudiar para mejorar nuestro país, para que avance y se logre reconstruir”, afirma una joven afgana estudiante de medicina. 

Pero no es tan fácil la remodelación de la situación de Afganistán, se necesitaría mucho esfuerzo, mucho empeño, mucho dinero y muchos cambios desde la sociedad más profunda. Todo lo que está cambiando no es suficiente. Se necesita la colaboración de todos, pero sobre todo, la colaboración de los que están más arriba. Y precisamente, son los que menos colaboran, simplemente, no les interesa. 

El tema de las prisiones es demasiado complicado: por ejemplo, una mujer violada puede terminar en prisión por haber mantenidos sexo con un hombre que no es su marido y su agresor sexual quedará libre. Afirman que el comportamiento de las afganas es ejemplar, que por su educación y cultura jamás serán agresivas. Es cierto que la situación de la mujer ha mejorado, pero son solo palabras, en la práctica, las injusticias siguen a la orden del día.

El narcotráfico es la principal fuente de financiación de los talibanes, se cultivan muchas hectáreas de opio. 

Los talibanes tienen en el punto de mira a las mujeres que estudian y a las que trabajan, por eso dentro de las clases, el burka cuelga del perchero, pero a la salida es de obligación ponérselo. 

“No queremos una paz que suponga la vuelta de los talibanes y que las mujeres sean las víctimas de las negociaciones del gobierno. Ahora no es como hace 10 años, la gente sabe todo, y no acepta el régimen talibán. No quieren que sus logros se pierdan. Las mujeres lucharemos”, afirma Shakila, periodista afgana.

Publicado por Laura Olaso en 03:15