Archivo de la categoría: Historias de Mujeres

Amelia Mari Earhart

 

Nacida en Atchison, Kansas, EE. UU., el 24 de julio de 1897, Amelia Mary Earhart pasó la mayor parte de

su infancia con sus abuelos maternos, que le proporcionaron un estilo de vida confortable.

Mudada a Chicago en 1914 con su madre y hermana, al entrar los Estados Unidos en la Primera Guerra Mundial se alistó como enfermera. En 1920, al reunirse con su familia en California, Amelia asistió a un espectáculo aéreo, y se quedó prendada por los aviones. Y consiguió que la llevaran a volar en un biplano sobre Los Ángeles. Su comentario fue: “Tan pronto como despegamos supe que, en adelante, tendría que volar”.

Sus primeras lecciones de vuelo se las dio Anita Snook, una de las primeras mujeres piloto. Y lo cierto fue que su instructora no creyó que Amelia fuera a ser muy buena aviadora, opinión que muchos mantendrían durante su carrera. Pero en 1922 Amelia consiguió su primer récord, de altura, al llegar a los 14.000 pies (4.267 metros). En 1925, en Boston, Amelia se unió a la Asociación Aeronáutica Nacional, vendió aviones y se dedicó a promocionar la aviación entre las mujeres.

Empezaba a hacerse un nombre y el diario ‘Boston Globe’ la calificó como una de las mejores mujeres piloto de los Estados Unidos. Y, el 26 de abril de 1927, Amelia recibió una llamada que le cambió la vida: era el capitán H.H. Railey, que le preguntó si quería ser la primera intermujer en cruzar el Atlántico en avión. Aún nadie había logrado cruzar ese océano en avión (Lindbergh lo consiguió un mes más tarde), y el reto entusiasmó a la aviadora, aunque la condición era que iría de pasajera. Y, el 18 de junio de ese mismo año, acompañando al piloto Wilmer Stultz y al mecánico Louis Gordon, Amelia voló en un trimotor Fokker F VII desde Nueva Escocia (Canadá) a Gales (Gran Bretaña).

La misma Amelia admitió que todo el trabajo lo habían hecho los hombres, pero a su llegada a Europa los periodistas los ignoraron a ellos y sólo se dedicaron a la “intrépida aviadora”. Incluso la felicitó el presidente de los EE. UU, Calvin Coolidge. Su fama fue en aumento, ayudada por la promoción que de ella hacía el periodista George

Putnam, que era quien había organizado el vuelo sobre el Atlántico. Entre otras cosas, la ayudó a escribir un libro sobre la experiencia… y acabó casándose con ella. Y ella siguió promocionando la aviación entre las mujeres, llegando a organizar una carrera aérea a través del país, sólo para féminas, que la prensa denominó ‘el derby de la polvera’. Y en 1930 contribuyó a formar y fue vicepresidenta de una línea aérea que unió Nueva York, Filadelfia y Washington. Eso sin abandonar su carrera como aviadora, logrando batir varios récords de velocidad para mujeres en su avión privado, un Lockheed Vega.

Pero, en aquel momento de su vida, en 1932, Amelia se creía llamada a hacer algo más, por ejemplo, ser la primera mujer en cruzar en solitario el Atlántico. Varias otras aviadoras estaban

pensando en hacerlo, y Putnam la animó para que su nombre siguiese en las primeras planas. Lo cierto es que, desde Lindbergh, nadie había vuelto a cruzar el océano en solitario, pero el 20 de mayo de ese año, cinco años después del famoso viaje de ‘el águila solitaria’, Amelia le imitó volando en un Lockheed Vega modificado y oliendo sales para mantenerse despierta, ya que ella no bebía café. Con tan histórico vuelo en su haber, la aviadora fue colmada de honores: una gira por Europa, una recepción con multitudes

y confeti en Nueva York, una condecoración impuesta por el presidente Herbert Hoover…

En 1934, la aviadora le dijo a su marido que su próxima aventura sería un vuelo sobre el Pacífico, desde las islas Hawai a California. Diez pilotos lo habían intentado ya y ninguno de ellos había sobrevivido, pero el 11 de enero de 1935 ella salió de Honolulu y aterrizó en Oakland entre una multitud que la vitoreaba. El mismo presidente Franklin Delano

Roosevelt le envió sus felicitaciones. Le quedaba hacer un viaje alrededor del mundo, y en 1935 empezó a planearlo. Eligió como aparato un Lockheed Electra 10E, decidió que la acompañaría el piloto Frederick Noonan y dos mecánicos, y que la primera etapa sería de California a Hawai, etapa que realizó sin problemas. Pero al despegar de Pearl Harbor para proseguir el viaje el aeroplano sufrió un accidente que le causó graves daños. Luego, uno de los mecánicos acusaría a Amelia de ser culpable de un error que habría provocado el accidente.

El avión fue enviado a California para ser reparado, y ella decidió que haría un nuevo intento, pero esta vez en dirección este y solamente acompañada por Noonan. Y, efectivamente, el 21 de mayo de 1937 salieron de Miami a Puerto Rico, bordeando luego Sudamérica para cruzar el Atlántico hacia África, que atravesaron hacia el mar Rojo. Y luego, en un vuelo nunca antes intentado, hacia Karachi en la India. Y las siguientes etapas fueron Calcuta,Rangún, Bangkok, Bandoeng y Singapur. Tras el salto a Australia, llegaron a Nueva Guinea, habiendo recorrido 22.000 millas y quedándoles

otras 7.000. Pero les aguardaba un trágico final: el 2 de julio los aviadores partieron hacia la isla Howland con mal tiempo. Y a las 19.30 h Amelia hizo un última llamada a un guardacostas de los EE. UU., el ‘Itasca’, que seguía su vuelo: “Llamando al ‘Itasca’, debemos de estar encima de ustedes, pero no los vemos… El combustible se está agotando…”.

Poco después, en el barco decidieron que el avión se debía de haber estrellado e iniciaron su búsqueda. Una búsqueda a la que el presidente Roosevelt destinó 9 barcos y 66 aviones, que nada lograron hallar. Y el 18 de julio el rastreo fue abandonado. Amelia Earhart y Frederick Noonan se habían perdido… y nacía el misterio.

Un misterio que dio lugar a muchas teorías, que iban de lo más normal (caída al mar, aterrizaje forzoso en una isla…) a lo más fantástico (se llegó a decir que Amelia espiaba en su vuelo a los japoneses y habría sido derribada por éstos y llevada a la vecina isla de Saipan, posesión nipona, en donde habría sido fusilada junto con Noonan).

Lo cierto es que, a pesar de los muchos intentos posteriores, jamás se ha logrado hallar restos de los aviadores o de su aparato. Amelia Earhart había hecho su último vuelo, un vuelo hacia la leyenda

Indira Gandhi



Nació el 19 de noviembre de 1917, en Allahabad, India. Hija única de Jawahartal Nehru, primer jefe de gobierno de la India, educada en distintas escuelas de la Suiza, Inglaterra e India, estudió Historia y Antropología en la Universidad de Oxford. En 1938 se afilió al Partido del Congreso involucrándose en el movimiento por la Independencia de la India.
En 1492 se casó con Feroze Gandhi, abogado miembro del mismo partido. Al poco tiempo, el matrimonio fue arrestado durante trece meses, ya que los ingleses los acusaron de subversión.
Cuando la India obtuvo su independencia en 1947, su padre fue nombrado Primer Ministro, ella se convirtió en asesora sobre problemas nacionales y le acompañó en algunos viajes al extranjero colaborando activamente en su gobierno.
Participó como miembro activo del órgano ejecutivo del Partido del Congreso en 1955, y fue presidenta de este durante el año de 1959.
En 1962, durante la guerra de fronteras Chino-India, coordinó las actividades de defensa civil. Al fallecer su padre en mayo de 1964, fue ministra de Información y Radiodifucsión en el gobierno de Lal Bahadur Shastri. Cuando este fallece en 1966, le sucedió como primera ministra.
Al año siguiente fue elegida para una legislatura de cinco años por los miembros del Parlamento del dominante Partido del Congreso. En 1971 ganó las elecciones nacionales. En 1975 fue acusada de una infracción menor de la legislación sobre elecciones durante la campaña de 1971. Afirmando su inocencia, dijo que la acusación era parte de un intento para apartarla de su cargo y en lugar de dimitir, declaró el estado de emergencia nacional el 26 de junio. Aunque su acusación pronto fue desestimada por el Tribunal Supremo Indio, el estado de emergencia continuó.
Fomentó una política de control de la natalidad que incluía programas de esterilización. Por todas partes se veía la influencia de Sanjay Gandhi, su hijo menor, quien se había convertido en un máximo político y era notoria la confianza que Indira le depositaba. Convocó a elecciones generales en marzo de 1977 en las que el Partido del Congreso fue derrotado, pero en 1980 consigue un éxito espectacular, con el que formó un nuevo gobierno de mayoría.
Sanjay murió en un accidente aéreo, por lo que Indira Gandhi formaría a su hijo mayor como su sucesor (Rajiv, quien asumió el cargo de Ministro al morir su madre); sin embargo, al inicio de esta década varios estados indúes reclaman su independencia del gobierno central y ambos recurren a la violencia. En 1983 fue electa presidenta del movimiento de Países No Alineados, siendo asesinada por dos de sus guardias de seguridad de origen sijs el 31 de octubre de 1984.
Conclusiones: Indira Gandhi es considerada una de las mujeres mas relevantes del siglo XIX y la primer mujer en dirigir un gobierno en la India. Luchó toda su vida por conseguir la modernización social y económica de su país al participar activamente para obtener la libertad de este y dotarlo de una política independiente de los bloques. En la India, pocas mujeres adquieren una cultura y educación como la de ella.
Se reconoce su identificación y lucha por las ideas liberales y la capacidad de organización, mando y liderazgo que la caracterizaron. Llegó al poder, tuvo el poder y sin embargo no pudo evitar la traición de sus guardaespaldas.